Payaso Triste


El océano gris que crepita gota a gota,
alegra el alma de un payaso soñoliento
que se hace fiesta en su escondida pena,
reventando globos que de sus recuerdos cuelgan.

El agua que dibujó en su pálida infancia,
hermosas grietas en su cara blanca,
ahora le inspiran sonrisas tristes,
que nos esconde a nosotros sus crueles niños.

Desde un rincón de nuestra húmeda calle,
comparto en silencio contigo nuestra lluvia,
me dejo llevar por tu forzada sonrisa,
y me tiño de blanco la cara con tu tintura.

Oda a la Mujer que Vendrá


¿Dónde estás mujer?,
el oscuro silencio féretro de la noche,
dibuja tu rostro fantasmal,
transformando los mil rostros de las mil mujeres,
en una escultura única y atómica,
la luminosa luz sol,
del lejano paisaje en que me veo diminuto,
mirándome a los ojos,
va moldeando tus pómulos invisibles,
y tallando tus labios uvas y tu sonrisa miel,
lo cristal del arroyo que se desplaza como la vida vértigo,
y que observo pasar a su orilla arrodillado,
devoto silente y abúlico,
transforma el manantial frío en tus ojos cristalinos,
brillando como la luz desnuda del alma,
la suave caracola solar,
el indiferente viento,
el piadoso trigo,
el majestuoso mar,
le dan forma a tu profundo pelo,
poderoso alimento de mis sienes nocturnas.

Oh!, ahora imagino tus senos y tu vientre,
¿Dónde estás mujer?